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        El pasado jueves, 30 de enero, los alumnos de religión de 2º de ESO visitamos Salamanca. Empezamos el recorrido en el puente romano junto al que se halla el verraco vetón en forma de toro que junto con el propio puente son uno de los símbolos que figuran en el escudo de la ciudad. Desde el puente entramos por lo que fue una de las antiguas puertas de la muralla, la puerta del Río o de Aníbal, dejando a la derecha la Casa Lis y su museo de muñecas. Subimos por la calle Tentenecio, que debe su nombre a un milagro que allí hizo el patrón de la ciudad, San Juan de Sahagún , en el que detuvo un toro con las palabras que dan nombre a la calle. "Tente, necio". Desde ahí fuimos la Patio Chico para contemplar el ábside de la Catedral Vieja y la torre del Gallo, "hermana" de la torre del Melón de la Catedral Vieja de Plasencia. También pudimos comprobar la diferencia de tamaño entre la Catedral Vieja, (románica) y la Nueva (gótico-renacentista). Pasamos por detrás de la mole de la Catedral Nueva para ir a la plaza de Anaya donde aprovechamos las escalinatas del palacio de Anaya (Facultad de Filología) para hacernos unas fotos. Tras escuchar la explicación sobre la portada norte o de Ramos y el motivo por el que hay "pinturas rojas" en la fachada (los "victor" de los nuevos doctores de la Universidad) nos dividimos en dos grupos para visitar las Catedrales y la torre respectivamente. La visita a la torre fue espectacular a pesar del montón de escaleras que hay que subir y del vértigo que da el asomarse a las terrazas o cruzar  la galería que recorre las naves de la catedral Nueva. Una vez visitadas la torre y las catedrales fuimos a ver la fachada de la Universidad en la que además de la rana descubrimos otros detalles curiosos como el que se ve en una de las fotos en el que aparecen unos extraños personajes en actitud un tanto "sospechosa". La siguiente parada fue para ver la Casa de las Conchas y la espectacular fachada de la Clerecía. Acabamos la vista en la plaza Mayor desde la que salimos hacia el autobús que nos llevaría a reponer las fuerzas que empezaban a flaquear tras esta intensa mañana. A pesar del cansancio nos queremos volver ya que como dijo Cervantes: Salamanca enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado."

 

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